Cuando el ransomware cifra tus archivos (fotos, documentos, todo), pagar el rescate no garantiza recuperarlos, y además financia al criminal para el siguiente ataque. La única garantía real de recuperación es tener una copia de esos archivos en otro lugar, hecha antes del ataque.
Piensa en la copia de seguridad no como algo técnico, sino como un seguro: no evita que pase el problema, pero hace que sus consecuencias sean gestionables en vez de catastróficas.
Abres un adjunto de una factura falsa (ver nuestro expediente de Ransomware como Estafa). En segundos, todos tus documentos, fotos familiares y archivos de trabajo quedan cifrados con extensión desconocida. Aparece una nota pidiendo 500€ en Bitcoin. Sin copia de seguridad, tu única opción real es perder esos archivos para siempre o pagar sin garantías.
La regla que lo resume todo: 3-2-1
- ① 3 copias de tus datos importantes: el original + 2 copias.
- ② 2 soportes distintos: por ejemplo, tu disco duro + un disco externo. No sirve tener 3 copias en el mismo disco.
- ③ 1 copia fuera de casa (en la nube, o un disco externo que no esté siempre conectado). Si un ransomware cifra tu ordenador y el disco externo está conectado permanentemente, cifra también ese disco.