La inteligencia artificial generativa ha hecho posible que los estafadores clonen voces, generen vídeos falsos (deepfakes) y suplanten identidades con un realismo antes impensable.
Con solo 3 segundos de audio de tu voz (extraídos de un vídeo en redes sociales o un mensaje de voz), un delincuente puede clonarla y llamar a tus familiares haciéndose pasar por ti para pedir dinero "urgentemente".
Recibes una llamada de "tu jefe" pidiéndote que hagas una transferencia urgente de 10.000€ a un proveedor. La voz es exactamente la de tu jefe: el tono, las pausas, hasta su forma de hablar. Has sido víctima de un deepfake de voz. El dinero está perdido.
¿Cómo te proteges? 3 reglas de oro:
- ① Verifica con una pregunta solo vosotros sabéis: "¿Qué comimos en la última cena de empresa?" Los deepfakes no pueden responder algo que no está en internet.
- ② Nunca confíes solo en la voz o el vídeo: Si la petición es importante (transferencias, datos sensibles), confirma por otro canal (WhatsApp, correo, mensaje de texto).
- ③ Establece una palabra clave secreta: En tu empresa o en tu familia, acordad una palabra que solo vosotros conozcáis para verificar llamadas importantes.